Pequeños contraataques ucranianos demuestran que a las fuerzas de Kiev les queda mucho por hacer.
JÁRKIV, Ucrania—Un contraataque ucraniano en el sureste del país está debilitando los avances rusos en la zona y demostrando que a las fuerzas de Kiev les queda mucho por hacer, mientras la invasión de Moscú se alarga hasta su quinto año.
Con las negociaciones de paz respaldadas por el presidente Trump estancadas, Rusia ha intentado presentar su victoria en Ucrania como inevitable. Sin embargo, las bajas entre las tropas del Kremlin ya superan con creces el millón, y sus ofensivas demoledoras avanzan a unas pocas decenas de metros por día, como mucho, según un análisis reciente del Centro de Estudios Estratégicos y de Inteligencia, una organización no partidista, y las conclusiones de varios departamentos europeos de defensa e inteligencia.