La represión de las protestas en Teherán y las amenazas de nuevos ataques estadounidenses están lastrando la moneda y sofocando la actividad económica.
La crisis económica iraní, que en torno al Año Nuevo desencadenó protestas que amenazaron el control del régimen sobre el poder, se está agravando.
La dura represión de las manifestaciones y la amenaza de una intervención militar estadounidense han devaluado la moneda del país, paralizando la vida cotidiana de millones de personas.