La serie de medidas adoptadas recientemente por el presidente, que parecen favorecer a Vladímir Putin, reflejan su creciente deseo de normalizar la relación con Moscú, incluso si ello implica socavar aún más a Ucrania.
Dejó de lado una ley bipartidista, promulgada hace apenas unas semanas, que imponía nuevos aranceles a Rusia. Cerró un acuerdo para comprar diésel a Moscú. Sus negociadores pactaron las líneas generales de un acuerdo para adquirir gran parte de Lukoil, una empresa energética rusa muy castigada. Además, pidió la sustitución del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, cuyo éxito a la hora de trasladar el conflicto al interior de Rusia le genera una profunda frustración.
https://www.nytimes.com/2026/10/19/us/politics/trump-russia-deals.html