La nueva campaña de Washington para aislar económicamente a Teherán no llegó a sancionar directamente al país que ha permitido a Irán resistir años de presión estadounidense.
Estados Unidos lanzó lo que describió como una campaña sin precedentes para paralizar la economía iraní cortando «todos los salvavidas restantes» que sostenían al país.
Sin embargo, en el discurso de Scott Bessent anunciando la «Operación Marginado Económico» se omitió mencionar al país que ha permitido a Irán resistir años de presión estadounidense: China.